De Puigpuynent a Galilea (16)

"El camino de Puigpunyent comparte al principio la misma salida de Palma que la carretera de Valldemossa, que al poco dejamos a la derecha para enfilar una amplia vía que en línea recta se dirige a la Serra.

Sigue todavía un trecho la carretera a lo largo de las pequeñas casas de Establiments, las más con emparrado a la puerta sostenido por pilastras octogonales de piedra.

El lugar cuyas casas se hayan tan dispersas que no alcanzan a construir una localidad cerrada, cuenta actualmente con 1.507 habitantes y 439 viviendas, de ellas 80 desiertas, 228 de una sola planta y 211 de dos. La orografía de Establiments es harto accidentada y muestra sus cotas más altas en el lugar donde se alzan Can Pomar, la iglesia y Son Berga.

Por detrás de Establiments domina la carretera de Puigpunyent la barrancada entre colinas arromadas y bajas cuya falda aparece cultivada de bancales de olivos, higueras y algarrobos, y cumbres con escasa y dispersa presencia de pinos.

 

 

Airosa surge a la derecha la propiedad de Son Puig, del conde de Montenegro, con su frondoso huerto de naranjos amargos y tres altivas palmeras. No lejos, cerezo y manzanos. Dejamos de esa mano un camino y salvamos la corriente por un puente de anchuroso ojo. Proseguimos pues por la parte izquierda del valle, donde se eleva el Puig des Roures, único lugar de Mallorca donde crece silvestre el roble. El cuidado olivar se hace aquí particularmente pujante, y un huerto adosado a una casita de campo explota en higueras, nogales, nísperos y algarrobos. Más adelante, algunos chopos, pinos y almendros jóvenes. Al final de una llanada salpicada de juncias aparece ya Puigpunyent a los pies del alto, yermo, gris y casi cónico Puig de Galatzó. Entramos en la localidad por el Carrer de la Vila.

Puigpunyent con 745 habitantes, cuenta con 376 casas, 23 de ellas deshabitadas, 97 de una planta, 6 de tres y las restantes de dos. Aparecen indefectiblemente rodeadas de huertecillos con innumerables manzanos, nogales, melocotoneros y granados, por cuyas ramas se encaraman decididas vides. La iglesia se encuentra en el centro del pequeño grupo de edificaciones. El altar mayor fue hasta 1859 el otrora existente en la capilla de los Navegantes de la iglesia catedral de Palma, siendo reemplazado en esa fecha por el actual. Por el exterior, la iglesia se nos antoja alta, sobria y de cañón sostenida a un lado y otro por cinco columnas lisas con capitel románico. El coro con el órgano se encuentra encima de la entrada principal. El templo presenta cuatro capillas laterales, amén de la del altar mayor, al que ascienden dos escalones. La nueva ara es en su parte inferior de mármol negro de la propiedad de Son Fortesa de Puigpunyent.

Parte de Son Net en dirección a sa Coma un camino que naranjal adelante se une con la antes mencionada riera. Salvamos por un puentecillo el arroyuelo que rodeando el alto del Pujol desciende desde Son Fortesa y nos encontramos en la parte de la riera procedente de sa Coma y que aparece poblada de chopos.

 

Una de las excursiones más recomendables es la que lleva al Puig de Galatzó que, no siendo tan alto como los dos Puig Major, ofrece por su aislada presencia una de la imágenes más bellas de la isla. Puede llegarse a él por varias vías, pero acaso la mejor sea la que parte des de la Coma de Son Net y, más allá del molino de papel y de una barrera, a través del encinar, asciende luego por un clavero desde el que tanto el Puig de Na Fàtima como el majestuoso Puig de Galatzó se ofrecen sin trabas a la vista. El camino progresa seguidamente por un vallecillo al pie de un pintoresco peñascal, y al cabo de unas suaves vueltas llega al Puig des Verger, con casita y era desde donde se ofrece por el oeste a la vista, más allá de los altozanos inmediatos, la mar siempre bella e inconmensurable. Asciende ahora pina la senda entre encinas por el terreno rocoso y, tras unos riscos, queda a la izquierda el solitario vallecillo, rico en encinas y pinos llamado Comellar de Ses Someres.

La vista que se nos ofrece de Sa Mola de s’Esclop con el puerto de Andratx, del grupo de Na Burguesa y Palma, del promontorio del Cap Blanc, del llano y de la Mola de Planícia es magnífica.

El camino emprende un nuevo ascenso, que más allá de un pequeño collado despide una senda hacia galilea antes de introducirse en terrenos del refrescante valle del Verger para bordear el cerro homónimo por un collado señalado por la presencia de una era.

Galilea, a sólo 3,6 km. De Puigpunyent de cuya comunidad es pedánea, es una pequeña localidad alta (438,93 m. en can Fusulla, no lejos de la iglesia) con unos 550 habitantes y 158 casas, en su mayoría pequeñas y semiocultas entre chumberas o rodeadas de granados. Hermosa es la vista que desde aquí se ofrece hacia la mar, de una parte, y del Còssil de la otra. La iglesia de Galilea, bajo la advocación de la Purísima, es sufragánea de la de Puigpunyent. Su construcción fue iniciada a principios de siglo y terminada en 1811 con la entronización del Altísimo y la instauración de la pila bautismal. Presenta una torre cuadrangular a la izquierda y una bóveda de cañón con seis arcos cingulares, cuatro capillas a la izquierda y tras a la derecha, pues la tercera de este lado la ocupa el acceso lateral. El coro se encuentra encima de la entrada principal, a la que precede una hermosa plaza con cuatro almeces y magníficas vistas hacia Es Capdellà, con el Cap Malgrat, y de los altos de la parte de Andratx."

Archiduque Luis Salvador de Austria. Las Baleares por la palabra y el grabado. Mallorca: La isla. Ed. Sa Nostra, Caja de Baleares. Palma de Mallorca. 1.982.

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